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Los niños y niñas nos muestran el camino: exposición Pastoral de Migraciones

La Iglesia y el alumnado mirandés participan en un Concurso de Dibujo y Redacciones que es toda una lección en estos tiempos

Afortunadamente los ojos de niños y niñas, sus corazones, su capacidad de ver más alla de los perjuicios que algunos adultos se empeñan en implantar de forma artifial y cruel en la vida pública, nos muestran caminos que merece la pena recorrer.

La Pastoral de Migraciones organizó hace dos meses una exposición de dibujos y redacciónes de su XVII Concurso Migrantes: misioneros de esperanza que ha podido visitarse entre el 1 y el 12 de Junio en la Casa de Cultura.

En la presentación se puede leer una cita tan bella y sencilla como revolucionaria en estos tiempos: “Lo que sembremos en los niños y jóvenes de hoy será esperanza en un futuro mejor, en una sociedad más diversa y a la vez más integrada

Mientras la derecha y la ultraderecha, que siempre se intentan vincular pública, cultural e identitariamente con la Iglesia y el catolicisimo, están inundando de odio y conflicto el debate social actual. Lo hace con premisas tan racistas como la “Prioridad Nacional” despojando de humanidad a los más débiles, pero las personas creyentes les dan una lección maravillosa.

Las migraciones son fenómenos humanos cíclicos, que afectan a millones de personsa por muy diferentes causas, nuestro propio país ha sido migrante hasta hace apenas tres décadas. Y han sido precisamente países del mal llamado primer mundo quienes han provocado pobreza, guerra y expolio en los países del sur global desplazando a millones de personas.

Personas que vienen a trabajar, que aportan, que enriquecen, que construyen y nos completan. Como todo fenómeno social tiene sus sombras y debemos gestionarlas, para que la convivencia y la fraternidad sea el resultado y no el conflicto.

Pero difundir bulos, demonizar a estas personas vulnerables, culparlas de los males de nuestro día a día no solo es falso, sino cobarde, pues se culpa a quien menos tiene y peor puede defenderse de problemas generados por poderosos y bien protegidos sectores de la sociedad.

Aprendamos de este mensaje, de la mirada de los niños y las niñas, de sus palabras llenas de humanidad y despojadas de ese vicio prejuicioso que a veces adquirimos los adultos cuando cometemos errores tales como el racismo, el odio o el miedo al diferente.

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